Joya de la arquitectura en tapial, construido en el siglo XIII;
fueron sus señores D.Juan Ramírez de León,
alcalde de la ciudad de León y su mujer, Dña. María
García de Toledo, reformado y completado con otras obras
en el siglo XVI, en tiempos de D. Ramiro Núñez de
Guzmán.
El
palacio es un vasto cuadrilátero con torreones a los ángulos,
de los que hoy hemos recuperado tres que son iguales en dimensión
y trazado, el cuarto torreón es aún de mayor envergadura
que los otros y sólo se conservan los cimientos. Todo está
hecho en tapial, reforzado en algunas partes con piedra y ladrillo
(obras de reparaciones a lo largo de los años).
La puerta principal es un simple arco redondo, hecho de ladrillo
con friso de esquinillas y recuadro, encima del cual aún
pueden observarse restos de los escudos de armas de sus propietarios.
Hasta hace unos años podía verse un profundo foso
alrededor, hoy rellenado en su totalidad.
Este palacio, restaurado y rehabilitado, acoge distintos servicios
municipales: Casa Consistorial, Consultorio médico, Biblioteca,
etc..
Iglesia de Santa María.
Del siglo XVI. De grandes dimensiones. Toda de tapiería
y ladrillo. La forman tres naves separadas por arcos apuntados y
con dobladura, sobre pilares octogonales rematados en moldura biselada. A
los pies del edificio se alzaba una torre con dos órdenes
de a dos y tres ventanas de arco apuntando unas y otras redondas,
y con recuadro y dobladuras todos. La capilla mayor estaba recubierta
con una riquísima cúpula ovalada de carpintería
morisca, según Gómez Moreno, era de lazo de a ocho,
cuajado de molduras y talla racimo en el centro, arrocabe y pechinas
horizontales enlazados con él, y todo de mocárabes
formando más racimos.Ni torre ni cúpula existen
en la actualidad.
Tenía esta iglesia un grupo escultórico de Becerra,
representaba a Santa Ana sentada, enseñando a leer a la Virgen,
procedía de una de las ermitas que había en Toral.
Este grupo puede contemplarse en el Museo Provincial de Escultura
de León.
Torre de San Juan.
Resto que queda de la que fue iglesia parroquial de San Juan. Tiene
un cuerpo de sillería de toba, rematada en cornisita, los
arcos superiores son de medio punto y rematan con friso de esquinillas.
Arquitectura popular.
La arquitectura propia del pueblo, trata de satisfacer las necesidades
propias de una población, que a lo largo de su historia,
ha tenido como actividad principal la agricultura y la ganadería;
casas amplias donde impera la linea recta y adosadas a ellas
diversas dependencias (pajares), paneras, cuadras, etc.) con anchos
corrales.
En cuanto a los materiales, son variados, abundando el humilde
barro crudo o cocido (adobe, tapial, ladrillo y teja). La piedra
sólo aparece en escasas ocasiones en alguna columna o dinteles
de puertas, hecho comprensible por ser un material inexistente en
la zona.
El tapial, muy abundante y bien conservado, se puede apreciar en
muchas construcciones, siendo su principal exponente el ya mencionado
Palacio de los Guzmanes.
En 1897 se construye, en tapial forrado de ladrillo, una Iglesia
Evangélica que ha llegado hasta nuestros días, convertida
no solo en lugar de culto, sino también como albergue de
campamentos infantiles y juveniles.
Otras construcciones que fueron abundantes hace años
y hoy un tanto abandonadas, son los palomares. Dignas de mención son también las bodegas que,
tras un periodo de abandono, han vuelto a recuperarse. Son muchas
las que se conservan, algunas grandiosas y muy bellas, que por si
solas podrían merecer un exhaustivo tratado arquitectónico.