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Toponimia.-Una serie de topónimos
curiosos identifican distintos pagos y lugares, marcando en el recuerdo
lo que pudo ser la historia de nuestro pueblo, aportando datos interesantes
sobre aspectos geográficos (La Canal, La Chopera), históricos
(La huerta del Palacio, Villa Palmar), religiosos (pago San Antonio,
San justo, La Cruz), o bien de comunicación con pueblos vecinos
o con asentamientos (Carrecavañeros, Camino del Tejar, Camino del
molino arriba, etc.)
En cuanto al nombre del pueblo, Toral, no tiene un significado claro,
puede derivar del latín tores (hinchazón, bulto, protuberancia
en el terreno, de la raíz prerrománica taurus (montículo,
cerro), del latín turum (toro). Sea como fuere, las primeras
referencias escritas de Toral aparecen ya en documentos del año
980. Hasta bien entrada la época moderna se llamó Toral de
la Vega, pasando después a denominarse de los Guzmanes, por ser
éstos, durante mucho tiempo, los señores de la villa.

Edad Antigua.- La vega de Toral seguramente
fue ocupada primero por los astures, y posteriormente por los romanos,
pasando a formar parte de la provincia Citerior y más tarde de la
Gallaecia.
Edad Media.- Hacia el 476 cae el imperio
romano, llegan los pueblos nórdicos, y estas tierras serán
ocupadas por los suevos y luego los visigodos, recibiendo el nombre de
"campo de los godos; siglos IX-X, época en que se introduce el
cultivo de viñedo y cereales. Hacia el año 833, Abd-al-Azíz
llega hasta los márgenes del Esla. Alfonso III reconquista la tierra
de Campos y la ribera del Duero, pasando esta comarca a pertenecer a la
diócesis de Oviedo, permaneciendo así hasta épocas
bien recientes (1955). El principal papel repoblador lo lleva a cabo Fernando
II de León (1157-1188>.
En las proximidades del siglo X llega al poder Almanzor; que inicia
sus correrías por la España cristiana, siendo Toral lugar
de paso y saqueo de sus ejércitos. En el año 1027 el rey
Vermudo II hace donación, con derecho hereditario, de la villa a
Munio Fernández, recibiendo en oferción un caballo. A partir
de este momento la historia de nuestra villa está intimamente ligada
a la de Valencia de Don Juan. Los Condes de Valencia fueron también
los de Toral, en tiempos de D. Enrique de Acuña, cuando tiene lugar
un contrato de foro y censo perpetuo, en virtud del cual, Toral podia tomar
y llevar agua de la villa de Valencia, a los molinos de Toral y Villa Palmar
(encomienda templaria), para moliendas y regadíos, obligándose
a pagar anualmente 4 cargas de pan, la mitad de cebada, medidas por la
medida nueva de Víllademor debiendo hacerse la primera entrega el
día de san Martin del año 1500
Señores de la Villa fueron igualmente los Guzmanes, uno de
los más insignes y poderosos fue D. Ramiro Núñez de
Guzmán, comunero de León, excluido del perdón que
el 28 de Octubre de 1522 otorgó Carlos I a los que se habían
opuesto a él en la «guerra de los comuneros». Se le
condena a muerte, por lo que ha de huir a Portugal, hecho que contraría
enormemente al Emperador, el cual ordena el 11 de mayo de 1521 al licenciado
Lerma, se dirija a Toral y proceda en todas sus propiedades al secuestro
de los cuantiosos bienes y fortalezas de D. Ramiro Núñez
de Guzmán.
Conocidas estas disposiciones por su esposa Dña. Maria de
Quiñones avisó a sus vasallos y leales, y saliendo de León,
se dirigió a Toral. Una vez allí. reparó los muros
que rodeaban el Palacio, hizo acopio de víveres, y así preparada
esperó la llegada de sus adversarios, oponiendo tal resistencia
que no fue posible el asalto de la fortaleza, a pesar de los refuerzos
que llegaron.
Se sabe que en 1527, para solemnizar el alumbramiento de la emperatriz
Isabel, Carlos I, concedió un gran perdón que alcanzó
a Don Ramiro, y por real cédula, fechada en Ratisbona el 10 de julio
de 1532, se devolvieron parte de los bienes confiscados a los hijos de
Don Ramiro.
Estos pueden ser los hechos más destacados y relevantes, a
partir de aquí la historia discurre paralela a la propia historia
de España, como la de tantos pueblos de nuestra geografía.
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